Relleno de lombrices

18 Noviembre 2021 LeGatoRojo 0 Comentarios Sueños 188 Vistas
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Todos alguna vez nos hemos soñado lesionados, también hemos soñado con insectos o gusanos que nos causan repulsión; esto es común ya que en el proceso de la psique cuando dormimos, muchas preocupaciones reales suelen interpretarse con sentimientos básicos o primitivos, siendo el temor a las lesiones y a los gusanos miedos en nosotros desde épocas muy remotas, donde los albores de la humanidad aún se combinaban con los temores animales e instintivos.

 

Mi sueño comienza con mi familia y yo realizando un viaje hacia el pueblo de mi padre, esta es una actividad que solemos hacer en fin de año, donde viajamos de la CDMX a Santa Inés Ahuatempan , un pueblo a 100km de la ciudad de Puebla, donde el camino no es muy bueno y llegar allá son cinco horas en coche, a pesar de que no esta tan lejos. Durante este viaje se descompone nuestro vehículo(siendo mi viejo tsuru 1990 color blanco, mi primer auto, el encargado de esta proeza) por lo que nos detenemos en Tepeji, un pequeño pueblo antes de llegar a nuestro destino, en ese lugar vemos que hay edificios mas grandes y modernos que los que suelen haber habitualmente, y el mas llamativo es un enorme edificio de cristal de aproximadamente 30 pisos, y con un área superficial muy grande, en donde a cualquier lado que veas desde su interior puedes ver perfectamente el exterior(este edificio ha aparecido varias veces en mis sueños, no se porque, si no recuerdo haber visto alguno parecido en la vida real); nos hospedamos ahí, siendo un lugar muy lujoso, lleno todo de mármol y azulejos en blanco y negro, y con vistas espectaculares. De pronto aparece un ser aracnoide, muy similar a una araña látigo, pero de unos 80 cm en su cuerpo central y con patas de 2 metros pero muy delgadas le hacen verle como un animal temible, además de un aguijón de escorpión al final de su opistosoma; trata de picarnos ya sea con sus tenazas o su cola, esto provoca mucho miedo a mi sobrina(quién es apenas una niña de seis años) quien comienza a llorar y correr, lo que provoca que la araña dirija sus ataques a ella, en ese momento mis dos hermanos sujetan sillas y se las lanzan a la araña, la cuál parece no verse afectada, pero decide atacar a mis hermanos, pudiendo prensar a mi hermano mayor entre sus tenazas, y justo cuando iba a picarlo con su aguijón, logro enterrarle mi arma favorita en los sueños, un palo de escoba; la araña huye del lugar con el palo aún enterrado en su gordo abdomen, saliendo por una ventana rompiendo los cristales, dejándonos a todos con varias cortadas y rasguños; en eso mi madre decide curarnos a todos de formas poco practicas, para evitar que las cortadas se abran mas, nos clava mondadientes a lo largo de toda la herida, simulando los puntos normales de una sutura, en eso cuando toca mi turno, ve que tengo dos enormes cortadas que parten de la parte superior de mi pecho, hacia mi estomago, y por raro que parezca, al momento de que mi madre clava los mondadientes, esto no causa dolor, solo se siente extraño, pero al final queda la misma sensación que se tiene en una herida suturada para quienes ya hayan pasado por un procedimiento quirúrgico; todos nos dirigimos a descansar, y por misterioso que parezca, ya nos encontramos en casa de mis padres, en Iztapalapa y somos unos 20 años más jóvenes(al comienzo del sueño éramos adultos de 30~35 años), somos adolescentes irresponsables y juguetones, por lo que mi hermano mayor decide molestarme, lo que me obliga a hacer un movimiento brusco que al final provoca que mis dos heridas del pecho se  abran, algo que no me provoca dolor, pero a mi madre y familia si los preocupa, pero no saben que hacer, y aunque lo lógico es llamar a los servicios de emergencia, nadie lo hace, me cargan y me sacan de la casa, lo que hace que las heridas se abran aún más, y ahora salen lombrices de tierra de ellas, algo que me causa mucha repulsión, y pienso que si estoy grave pero que aún pueden salvarme, por lo que les grito que llamen a una ambulancia, sin embargo cuando iban a hacerlo, los interrumpe la esposa de mi primo Modesto(el falleció el año pasado, víctima de COVID), nos dice que venían de visita pero se han peleado y ahora deben llamar a la policía; esta situación me molesta, porque siguen sin llamar a la ambulancia y las lombrices siguen asomándose por mis heridas; esto me desespera y finalmente despierto, con la sensación de las heridas en mis costillas, por lo que las toco, pero me doy cuenta que solo estaba soñando y siento un enorme alivio.

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